jueves, 28 de marzo de 2013

Fortalecé tu voluntad


Fortalecé tu voluntad


Como su fuera un músculo que podemos ejercitar cada día, este motor que nos impulsa a lograr objetivos nos ayuda a mejorar y superarnos. Algunos secretos para potenciarla.

Empezar una dieta y dejarla a los pocos días; desconcentrarnos cuando tenemos que preparar un examen; sacar pase libre para el gimnasio y que quede guardado en un cajón; dejar para mañana lo que nos habíamos propuesto resolver hoy. No todos tenemos la misma fuerza ni empuje. A algunos nos cuesta más que a otros mantenernos motivados y lograr el objetivo fijado antes de empezar.

La palabra voluntad - viene del latín voluntas- y significa “querer”. Y, siempre, está acompañada por “fuerza”. Combinadas, la fuerza de voluntad es un impulso interno que nos ayuda a vencer obstáculos y lograr nuestras metas. Pero ¡ojo!, no es algo con lo que nacemos, si no que debemos ir trabajando día y día para fortalecer y mejorar.

¿Cómo hacerlo?
Cuando nos proponemos algo, nos topamos con el desafío de mantener la motivación del principio. Y, aunque no sea un trabajo fácil, no es imposible, sólo hay que reordenarse, enfocarse en el objetivo y seguir algunos pasos estratégicos:

-OBJETIVO. Lo principal es fijar tu meta. Anotala para que tu deseo no esté sólo en tu mente, si no también en un papel y, al leerlo, te ayude a no abandonar el camino antes de lograrlo. Por ejemplo: “quiero conseguir tal trabajo”, “quiero bajar tantos kilos”, “quiero irme de viaje a tal lugar”. Es importante que entiendas que no todas requieren el mismo tiempo, apelá a la paciencia.

-SÉ REALISTA. Al fijar tus objetivos, no divagues. Proponete algo que realmente puedas lograr; si bien soñar está aceptado, es importante tener los pies sobre la tierra. Esto, te ayudará a no decepcionarte y abandonar, porque muchas veces al tener expectativas demasiado grandes, nos frustramos y preferimos no intentarlo.

-ANOTADOR EN MANO. Escribí tu objetivo en la primera hoja y, en las siguientes, tus avances y progresos. Programate para que cuando llegues a la última hoja del anotador, hayas conseguido lo que te propusiste.

-METAS PARCIALES. Aunque tengas un objetivo final, te va a ayudar si lo fragmentás en metas más chiquitas. Por ejemplo: si querés correr una maratón, comenzá corriendo solo tres o cuatro minutos, a la semana siguiente incrementá el tiempo y así hasta llegar a la meta. Para esto te puede ayudar tener un calendario a mano: vas a poder ir tachando casilleros día a día, con un logro más en el bolsillo.

-RECOMPENSATE. Tanto sea cuando alcances los objetivos parciales como la meta final, es importante que, desde el principio, establezcas un premio. Hacé una promesa con vos mismo, te ayudará a no perder la motivación. Puede ser un regalo para vos, un programa, una salida, una comida, etc.

-NO TE RINDAS. Cuando flaquees, acordate qué fue lo que hizo que fijes ese objetivo, y no lo abandones por nada. Pensá hasta dónde llegaste y todo el esfuerzo que hasta ahora hiciste. ¡Que no sea en vano!
-SÉ POSITIVO. Intentá siempre mantener una actitud optimista. Imaginate qué sucederá cuando cumplas tu meta, así la fuerza de voluntad no intentará escaparse por ningún lado. El pensamiento positivo es un gran aliado.

Un tropezón no es caída
Si en medio de la caminata hasta tu objetivo, te cruzás con un obstáculo, que no te detenga ni te desestabilice. Si cometés un error, tampoco es para tanto, siempre se puede retomar, o empezar de nuevo. Eso es tener fuerza de voluntad.

A todos nos pasó alguna vez habernos equivocado y sentir que toda la energía que le pusimos hasta ahora fue en vano, pero no es así, porque aún seguimos de pie y para adelante. Perdonate a vos mismo, poné primera y seguí superándote.
Lo fundamental es tener metas claras, paciencia y perseverancia, para ejercitar y mejorar la fuerza de voluntad. ¡Vos podés!

Mejor en equipo
Todos necesitamos encender la llama de la motivación para poder lograr nuestros objetivos. Pero, a veces, hacerlo solo es más difícil que en compañía.
Un amigo, un familiar, tu pareja, pueden ser los que te empujen y ayuden para lograr tu objetivo. Ellos pueden aconsejarte como también compartir una iniciativa, por ejemplo, ir juntos al gimnasio. Para esto, es importante que le cuentes a los demás cuál es tu meta porque, quizás, se sumen voluntades, ganas y esfuerzos.

Cuatro trucos sabios
Para fortalecer este impulso que nos incita a mejorar y hacer cosas nuevas, un grupo de científicos descubrió estrategias para aumentar la fuerza de voluntad:

-Cambio de hábitos. Según un estudio realizado en una Universidad norteamericana, si modificamos algo de nuestra rutina, por ejemplo la hora o lugar donde comemos, seguramente estaremos mejorando nuestra voluntad.

-Ayudar para ayudarte. Kurt Gray, de la Universidad de Harvard, demostró que hacer una buena acción aumenta nuestra fuerza de voluntad. “Tal vez la mejor manera de resistirse a comer un alfajor a media mañana sea donar ese dinero para una buena causa”, explicó en la revista Social Psychological and PersonalityScience.

-No evitar la tentación. Aunque parezca contradictorio, en la Universidad de Chicago demostraron que si una persona que está a dieta comparte una mesa llena de tortas o golosinas, y evita comerlos, fortalecerá aún más su voluntad.

-Comer bien. En la Universidad de Florida, Estados Unidos, demostraron que cuando nos falta glucosa en sangre, nuestra capacidad de autocontrol se resiente. Por eso, mantener una buena salud física, para conservar la fuerza de voluntad que necesitamos es fundamental.